Eso sí que es vista…

Me rio siempre cada vez que me acuerdo; en el liceo tuve una profesora de música terrible. Ella llegaba con su veneranda edad, con su solemne autoridad y ponía un disco de música clásica pretendiendo de sus alumnos concentración total.

Y en el silencio escuchábamos lo que ella nos obligaba a escuchar, sin poderla contradecir o exprimir nuestro parecer.
Después de tal acción, los que no dormíamos teníamos que estar emocionados por “tanta belleza”…

Lógicamente no era el mejor modo para descubrir los grandes compositores del pasado. Nosotros estábamos, como la lógica exigía, siempre pensando lo que podíamos hacer para conquistar nuestras compañeritas y no le veíamos la utilidad a toda esta música sin guitarras eléctricas ni baterías, sin posibilidad de poderla bailar para nuestra finalidad.

Yo traté, con buena voluntad de mi parte, de encontrar el modo de dialogar con el “dinosaurio” y en una de las lecciones llegué con mi disco de “Los Beatles” preferido para mostrarle que música escuchaban sus alumnos.

Ella (no recuerdo su nombre y está bien que así sea…) me miró con infinita piedad y me dijo “ mire, usted está justificado por la joven edad y por eso no puede entender…de estos cuatro peludos sucios, dentro de, máximo diez años, (era el 1976) nadie se va a acordar. Acuérdese usted de mi cuando esto suceda. Seguro que no recordará porque usted y la música son algo opuesto; la música y su persona no tienen nada que ver…”

Seguramente a ella no la olvidaría; después de mi “provocación” me odió a muerte y en el examen de música no pasé. Me tocó volverlo a dar después de haber estudiado todas las lecciones a la perfección para no darle la posibilidad a la “Dino” de volverme a humillar, malgastando así parte de aquel verano de mi vida.

Esta vez respondí a todo correctamente, hasta lo que lo no habíamos estudiado y que ella me preguntó igualmente. Y lo salvé. Cuando llegó el final del examen volvió a decirme que no cometiera el error de elegir la música como objetivo de mis estudios, que no perdiera tiempo porque aquello no era “para todos…” Lógicamente con el intento de humillarme otra vez.

Quizás debo agradecerle por su obtusidad que debe haber movido mi orgullo; mi profesión hoy tiene que ver mucho con la música, soy un cantautor y escribo música para documentales y obras de teatro. He publicado discos y colaboro como músico externo con varios Conservatorios como guitarrista.

También enseño guitarra en las escuelas y cuando veo los libros de música de mis alumnos con enteros capítulos dedicados a los Beatles y su música no puedo contener mi risa….

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